Valmand® es una historia familiar interminable y un símbolo de excelencia en el arte de la joyería, que revela los secretos de las joyas transmitidas de generación en generación.
Con una tradición de 30 años, nuestra familia emprendió el viaje por un camino similar al de El Mago de Oz, pavimentado con diamantes y piedras preciosas. Al igual que los personajes legendarios, hemos superado pruebas, una a una, para ganarnos el aplauso del mago y su admiración. Han sido 30 años de pura emoción, arte y felicidad.
Con el tiempo, artesanos talentosos, con amplia experiencia y cualidades excepcionales, se unieron a nuestra familia y nuestro negocio se expandió. Hemos trabajado miles de horas para forjar nuestra reputación y hemos superado los límites en numerosas ocasiones. La atención, la paciencia y la creatividad fueron algunos de los valores más preciados por quienes adquirieron nuestras piezas y depositaron su confianza en nosotros.
Hemos impuesto límites para no afectar la calidad de las joyas que creamos. Nos negamos a utilizar piedras preciosas sintéticas o artificiales, ya que creemos que sacrificar lo natural, en aras de un precio bajo, destruiría todo lo valioso de una joya. A pesar de ello, nos hemos esforzado por ofrecer la mejor calidad a un precio justo. Valmand® prefirió basar la empresa en principios como el respeto y la satisfacción de los clientes. Obtener ingresos rápidos no es una opción para nosotros. Optamos por la honestidad con nuestros clientes y utilizamos exclusivamente fotos y vídeos reales. Además, brindamos asistencia personalizada e información detallada a nuestros valiosos clientes para que puedan tomar decisiones informadas.
Considerando que la mayoría de nuestros clientes son hombres, hemos optado por ofrecerles la mayor comodidad al comprar joyas. Por eso, nuestro asesor principal es un hombre, para que puedan hablar de hombre a hombre.
Valmand® no es un fabricante de joyas cualquiera. Es nuestra forma de difundir la belleza por todo el mundo, revelar el arte de la joyería y crear momentos especiales en la vida de las personas, basándonos en principios cuidadosamente cultivados, de los cuales no nos desviamos. Al crear reliquias para recordar a las personas sus orígenes, no olvidamos nuestros orígenes y cumplimos las promesas que hicimos desde el primer día: respetar a los demás es respetarnos a nosotros mismos.