Fundada en 1931, los fundadores de GIA se propusieron desde el principio esclarecer y clarificar la industria de las piedras preciosas. En aquel entonces, el mercado estaba saturado de productos falsificados.
GIA también es la base de uno de los inventos más importantes para verificar la autenticidad de un diamante: la lupa con un sistema de tres lentes aplanadas. Posteriormente, desarrollaron Diamond Scope para verificar las zonas oscuras de los diamantes.
Gracias a GIA, hoy hemos definido los cuatro criterios que sustentan la evaluación de un diamante (también conocidos como 4C): color, claridad, quilates y talla.